Un sniq es una foto con sonido. Estos son los seis pasos, y no hay un séptimo.
01
Como cualquier cámara.
Abrís Sniq y ves lo que tenés delante. Desde ese momento el micrófono ya está escuchando, pero todavía no se guarda nada: el sonido vive unos segundos en la memoria y se va sobrescribiendo solo.
02
Arriba a la derecha, nada más.
Las dos lentes dan vuelta la cámara, y el rayo enciende la linterna para el rincón oscuro de la mesa, que queda prendida hasta que la apagás. Tocá donde quieras para enfocar, pellizcá para acercar: el resto lo resuelve sola.
03
Un toque, y ya está.
El anillo saca la foto y se queda con dos segundos de sonido, incluso los de antes de apretar. El arco naranja que lo recorre es lo que el micrófono escucha en este momento. Si lo mantenés apretado aparece el temporizador de tres y cinco segundos.
04
Casi nunca hace falta.
Los dos segundos se eligen solos: de todo lo que el micrófono venía escuchando, Sniq se queda con el tramo que tiene algo adentro. Si ese no era, arrastrás la ventana naranja sobre la onda hasta el sonido que sí.
05
En orden, con su onda.
Cada sniq queda guardado en el teléfono, con la banda naranja que muestra cómo suena. Desde ahí abrís el que quieras, y hay además una copia en la galería del sistema para que otras apps la encuentren.
06
Y llega sonando.
WhatsApp y Telegram están a un toque, y el botón naranja abre el menú de Android para mandarlo a donde uses. El sonido va adentro del archivo, así que suena en el teléfono del otro aunque no tenga Sniq.
El envase sí. El contenido no.
Lo que se comparte es un mp4, así que cualquier app lo trata como video y por eso suena donde caiga. Pero lo que mirás es una foto quieta: no hay dos segundos de imagen en movimiento, hay una foto y el sonido que la rodea.
Y no es una opción que se pueda apagar.
Sniq no pide el permiso de internet de Android, así que el sistema no le permite abrir ninguna conexión. Es una cámara sin internet en el sentido literal: en modo avión, en el subte, en el campo. Los sniqs quedan en el teléfono y los mandás cuando quieras.
Escucha mientras la cámara está abierta, y nada más. Ese audio vive sólo en memoria, se sobrescribe solo y se descarta cuando salís de la pantalla. No se guarda nada hasta que apretás el obturador, y nada sale del teléfono salvo que lo mandes vos. Está todo en privacidad.
Nada.
Gratis, sin cuenta, sin registro y sin publicidad. Tampoco hay analítica ni servicios de terceros: Sniq nunca te pregunta quién sos y no tiene manera de saberlo. Hace falta Android 8 o más nuevo.
revelado porMatiCepe
¿Sacaste uno que valga la pena?
hola@sniq.app
Con tu permiso, capaz termina acá.
deslizá de costado →
ESEN